Saltar al contenido
Portada » Escuela de cocina para cocinar adecuadamente

Escuela de cocina para cocinar adecuadamente

Desde esta página compartiremos las mejores categorías de técnicas y organización para que cocinar no sea un dolor de cabeza y puedas aprender a cocinar adecuadamente.

Como organizarse antes de cocinar

Antes de cocinar hay que tener en cuenta una serie de consideraciones para que todo salga correctamente y no tengamos ningún problemas.  Os enumeramos algunas de ellas:

  •  El orden y la limpieza en la cocina son fundamentales a la hora de cocinar. Mientras cocinemos, a medida que vayamos utilizando recipientes, utensilios… es recomendable ir recogiendo y limpiando lo que ya no vayamos a usar. Podemos dejar todo en el fregadero para que después sea más fácil organizar y limpiar la cocina.
  • Lee detenidamente cada receta que vayas a cocinar.
  • Revisa que tengas todos los ingredientes de la receta.
  • Lee cuidadosamente el proceso de elaboración y asegúrate de haberlo entendido correctamente.
  • Lávate las manos.
  • Mide los ingredientes, ponlos en recipientes diferentes y tenerlos cerca del lugar donde vas a cocinar.
  • Si la receta pide alguna salsa o que licues algunos ingredientes, hazlo antes, así lo tendrás listo para cuando lo necesites.
  • Prepara antes todo los utensilios que se requieran para elaborar la receta. Si utilizamos utensilios que necesiten electricidad, como por ejemplo una batidora, debemos desenchufarlos antes de manipularlos y/o limpiarlos.
  • Debes acomodar todo lo que necesitas, de tal forma que no te sientes incomoda, puedas moverte libremente y los tengas a la mano.
  • Ponte un delantal y ten a mano un paño de cocina para limpiarte, así como un cubo de basura.
  • Y ya para finalizar, coloca la receta enfrente de donde estés cocinando.

Como cuidar tus utensilios de cocina

No es ningún secreto que, con el paso del tiempo, los utensilios de cocina se vayan deteriorando. Factores como el óxido, los malos hábitos de limpieza, y hasta la forma cómo se guardan, pueden influir para que su tiempo de vida útil disminuya. Por ello,  le damos algunos consejos útiles para cuidar sus utensilios y mantenerlos siempre como nuevos.

Ten en cuenta:

  • Antes de usar por primera vez sus utensilios de cocina, quíteles todos los sellos y lávelos en agua caliente enjabonada con el fin de remover lubricantes o residuos que hayan quedado al fabricarse.
  • Nunca deje sus ollas o utensilios en la estufa caliente y menos con comida o líquidos dentro.
  • Por seguridad y con el fin de evitar que se doblen, espere que se enfríen antes de lavarlos o sumergirlos en el agua.
  • El contacto directo con la sal puede agujerear sus utensilios.
  • Las soluciones salinas, o productos a base de ácidos como desinfectantes o blanqueadores, pueden corroer sus utensilios. Nunca deje este tipo de productos en sus ollas; entre más tiempo los deje, peor será para la salud de las ollas.
  • Cualquier utensilio de cocina durará más y se verá mejor si se lava a mano y con agua enjabonada. Se recomienda enjabonar siempre en una sola dirección y luego secarlo en un lugar aireado y seco.
  • El uso de utensilios de plástico, de madera o de goma, es altamente recomendado..
  • Para quitar película blanca causada por almidón o minerales de agua, frótelas con una esponja que hayan sido sumergidas en jugo de limón. Luego lávelas con agua caliente y enjabonada.
  • Para quitar restos de comida que se quedan pegados a las ollas, caliente una solución de vinagre y agua durante 10 minutos para que las partículas de comida se desprendan.
  • Superficies antiadherentes: Permita que la superficie antiadherente se enfríe antes de limpiarla. Lave a mano con una solución de agua caliente jabonosa y seque inmediatamente para preservar la apariencia. Utilice una esponja suave con jabón para remover los residuos quemados. Evite usar limpiadores abrasivos, esponjas de fibras metálicas y solventes. Cuando apile las sartenes, ubique bolsas que funcionen como forros para evitar que se rayen.
  • Curar aluminio y acero inoxidable: Lave y seque las sartenes. Vierta un poco de aceite vegetal o de manteca sobre la superficie, y colóquelos a fuego medio de 5 a 10 minutos hasta que aparezca un humo ligero. Cuando el aceite o la manteca se pongan de color ámbar, apague el fogón y deje enfriar. Escurra el aceite de los sartenes, y luego limpie con una servilleta de papel hasta que la superficie quede totalmente seca. Limpiar con un jabón suave después de cada uso no afectara la curación de la sartén, la cual se puede hacer tan seguido como sea necesario.
  • Sartenes de carbono: Los sartenes vienen con aceite mineral aplicado a la superficie. Limpie el aceite y la sartén usando agua caliente jabonosa, y limpie inmediatamente. Después de cada uso, limpie y cure la superficie, y el interior y el exterior de la sartén con aceite o grasa para evitar la aparición de óxido. La sartén se pondrá negra con el tiempo a medida que se vaya curando el material.

Consejos para congelar alimentos

Congelar diversos alimentos:

  • Verduras: Una vez limpias, se escaldan o cuecen. El escaldado o blanqueado consiste en sumergir la verdura durante dos minutos en agua hirviendo y, en ocasiones, acidulada con limón para que conserve el color. La razón de este blanqueado es detener el proceso natural de deterioro y eliminar bacterias. Una vez escurrida, es conveniente secarla antes de introducirla en las bolsas de congelación y extraerle todo el aire posible antes de cerrar el envase.
  • Frutas: Para congelar la fruta hay que pelarla o lavarla para cubrirla con azúcar o almíbar. La cantidad de azúcar es de 250 gramos por kilo de fruta. Si lo que se utiliza es almíbar hay varias concentraciones:- Al 30% (300 gramos de azúcar por litro de agua) para el melón, la naranja y el pomelo.
    – Al 40% (400 gramos de azúcar por litro de agua) para los albaricoques.
    – Al 50% (500 gramos de azúcar por litro de agua) para los melocotones, las ciruelas, la piña, etc.El almíbar, una vez frío, se vierte sobre la fruta. El envasado se realiza en bolsas de congelación para frutas de pasta dura o recipientes rígidos si se congelan con almíbar.
  • Carnes: Se procede en primer lugar a eliminar el exceso de grasa, la piel y eventualmente los huesos. Se hacen porciones adecuadas al uso al que se destinan (cantidad suficiente para una comida) y se envuelve cada porción en hojas de plástico o de aluminio.
  • Pescado: Se procede a desescamar, destripar, separar la cabeza, lavar y secar. Se envuelve en hojas de plástico o de aluminio.
  • Huevos: No se pueden congelar enteros porque, al dilatarse el contenido, se rompería la cáscara. Lo mismo se puede decir de las yemas, que revientan al llegar al punto de congelación. Las claras se congelan perfectamente en frascos de cristal. Conviene etiquetarlos indicando la fecha de entrada en el congelador y la cantidad. Se descongelan en la nevera o a temperatura ambiente y sirven incluso para preparar merengue. Las yemas se pueden congelar batidas, con las mismas precauciones que las claras. Los huevos enteros se congelan batidos de igual forma.

Otros consejos prácticos:

  • Elegir los recipientes más adecuados. Los envases rígidos son los más adecuados para contener alimentos con líquidos.
  • Para envasar platos preparados son muy útiles los recipientes de plástico rígido, aptos para congelador y microondas, ya que permiten la descongelación y el calentamiento posterior en el propio envase.
  • Hay que cuidar que los envases estén libres de grietas o fisuras, ya que el aire frío del congelador deseca los alimentos y hace que pierdan calidad una vez descongelados.
  • La utilización de envases cuadrados o rectangulares permiten un mejor aprovechamiento del espacio en el congelador.

Según el alimento a congelar:

  • Las salsas o líquidos aumentan su volumen cuando se congelan, por lo que los recipientes deben llenarse dejando hasta dos o tres centímetros del borde.
  • Los productos de forma irregular, como carnes, pescados y algunas verduras, se envasan mejor en láminas de plástico o de aluminio, ya que se adaptan perfectamente al alimento sin bolsas de aire ni espacios vacíos.
  • No es aconsejable congelar pastas o arroces en caldos o menestras, porque tienden a perder consistencia cuando se congelan junto con los líquidos. Es preferible congelar aparte el líquido y añadirlo luego a las pastas y arroces para su cocción normal.
  • Los caldos y líquidos se pueden congelar en bolsas de plástico o en contenedores rígidos.
  • Las patatas y las pastas no son aptas para congelar. Las patatas porque se endurecen y las pastas porque se ablandan en el congelador. Las patatas en puré se conservan bien y sirven para componer o adornar platos.
  • Nunca se debe congelar de nuevo un alimento que se ha descongelado. Es conveniente utilizarlo cuanto antes, ya que su sabor y textura se deterioran antes que en los alimentos frescos.

Organización del congelador:

  • Resulta muy conveniente disponer de un cuaderno o una lista con la relación de fechas de entrada y salida de los productos en el congelador.
  • Es muy práctico marcar con rótulos los espacios dedicados a lácteos, carnes, pescados, frutas, verduras y varios, en los cajones o estantes del congelador.

Cocinar adecuadamente: Técnicas

Hay 2 maneras de hacer las frutas deshidratadas:

  1. Coloca las frutas en un recipiente y cúbrelas con un líquido (agua, licor, café…). Déjalas en remojo el tiempo necesario para que se ablanden e hidraten. El tiempo del remojado dependerá del punto de deshidratación y del tamaño de la fruta (pasas y ciruelas, 1 hora; orejones de melocotón, albaricoques e higos, 2 horas). Escúrrelas y sécalas bien antes de utilizar.
  2. Para acelerar el proceso puedes colocar las frutas en una cazuela con agua y ponerlas a cocer. El tiempo de cocción, igual que en el caso anterior, dependerá del tamaño de la fruta (pasas y ciruelas, 10 minutos; orejones de melocotón, albaricoques e higos, 30 minutos). E igual que en el caso anterior, escúrrelas y sécalas antes de utilizar.